En este momento estás viendo Balneario de Sabaxáns, Casa de baños de Ermelo de Mondariz

Balneario de Sabaxáns, Casa de baños de Ermelo de Mondariz

En Sabaxáns, parroquia San Mamede, perteneciente al concello de Mondariz, se encuentran las ruinas de lo que fue en su día un balneario, conocido bajo el nombre de Casa de Baños de Ermelo. Se localiza en las profundidades de un bosque, formado por fantásticos ejemplares de árboles autóctonos, en las laderas del Monte Tatín. No existe un camino como tal para llegar, por lo que hay que recorrer senderos por el bosque hasta llegar a la pequeña edificación.

Este edificio de finales del siglo XIX y principio del siglo XX nunca llegó a tener la fama ni el apoyo de los baños del Concello de Mondariz Balneario y hoy sus restos permanecen en el olvido para todos aquellos que no son de la zona. Se trata de uno de tantos edificios de la época que con el tiempo fueron abocadas al declive pero que, en su momento, hicieron disfrutar a muchos de los beneficios de sus maravillosas aguas sulfurosas. Este es sin duda uno de los lugares más curiosos que ver en Mondariz. Además, hoy en día, aún conserva ese encanto de misterio y fantasía que tanto emociona a los curiosos y aventureros que lo van a visitar.

En esta antigua casa de baños, de pequeño tamaño, solo se conservan parte de las paredes de mampostería, una fuente y tres pequeñas y antiguas bañeras, propias de los balnearios de principios del siglo XX, que se utilizaban para el baño de aguas termales y tratamientos de la época. Además en un anexo al edificio nos toparemos una pila con un pequeño manantial de agua que parece venir directamente del granítico subsuelo. Si descendemos unos metros de este mismo regato llegaremos hasta un antiguo lavadero de piedra oculto por la vegetación.

Las aguas del manantial, pertenecen a la clase de sulfurosas frías, fueron descritas por el médico Pedro María Rubio y Nicolás Taboada Leal a principio del siglo pasado. Sus aguas son altamente beneficiosas para paliar los efectos de enfermedades como la diabetes, la anemia, las piedras en el riñón o los problemas y afecciones de la piel. Además sirven para tratar el reuma, las afecciones respiratorias y dermatológicas.

Se ignora desde cuándo datan su descubrimiento y uso, se cree sin embargo que son muy antiguos. A la época de la dominación romana se remontan los orígenes de gran cantidad de ‘termas’ o balnearios distribuidos por toda la geografía española; este pueblo dejó también multitud de manuscritos en donde se refería el beneficioso uso de las aguas minerales.

Los romanos ya habían descubierto sus propiedades y, tras observar las burbujas de gas carbónico que el río Tea producía en sus orillas, decidieron bautizar la localidad con el nombre de Búrbida.

Y si bien no lejos del Balneario que nos ocupa existen otros que datan de aquellos tiempos, que sepamos hasta la fecha nadie ha podido demostrar que estas aguas fuesen ya empleadas por las gentes de Roma. Sin embargo, algunos autores especularon con tal posibilidad, entre los que destaca D. Celso García de la Riega.

Cerca de esta ubicación se localizan otros puntos de interés como los Petroglifos de Pé da Mula, también denominados petroglifos de Sabaxáns, el Castro de Troña considerado como Bien de Interés Cultural, Pasos y Molinos de Tatín y un poco más lejos el Castillo de Sobroso.

Vigoplan | Uxia Rodriguez
Vigoplan | Rias Motor
Vigoplan | Bewi